Uno de los ejes centrales del seminario ha sido el uso de sensores aplicados al olivar para obtener información precisa sobre las condiciones del suelo y las necesidades del cultivo. Estos sistemas de monitorización facilitan la obtención de datos en tiempo real, lo que permite a los agricultores tomar decisiones más ajustadas a las condiciones reales de cada parcela.
La jornada ha puesto de relieve cómo la integración de sensores ayuda a avanzar hacia un riego más eficiente, ajustando tanto el momento idóneo como la cantidad exacta de agua aportada según las necesidades hídricas del olivo. Esta gestión basada en datos contribuye a evitar aportes hídricos innecesarios y a mejorar el aprovechamiento de un recurso crítico para la sostenibilidad del sector.
Asimismo, el seminario ha abordado la fertirrigación, analizando las ventajas de aplicar los nutrientes directamente a través del sistema de riego. Según se ha expuesto en la sesión, la combinación de la información de los sensores con los sistemas de riego permite diseñar estrategias de fertilización más precisas, adaptadas al cultivo y orientadas a mejorar la eficiencia en el uso de los fertilizantes.