La Diputación de Jaén acaba de elaborar una guía con la que pretende contribuir a que el sector turístico de Sierra Mágina se pueda adaptar mejor a los efectos del cambio climático. Esta iniciativa, como recuerda el diputado de Promoción y Turismo, Francisco Javier Lozano, se enmarca en el Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD) “Sierra Mágina, aventura y deporte de bajo impacto en la alta montaña de Andalucía” y es el resultado “de un trabajo de meses conjunto con las empresas turísticas, los ayuntamientos de esta comarca, la Asociación para el Desarrollo Rural de Sierra Mágina y responsables de este parque natural”.
El principal objetivo de esta iniciativa, que, como enfatiza Lozano, “tiene un carácter pionero porque pone el foco en un espacio natural, es acompañar al sector turístico en su transición hacia un modelo más sostenible y resiliente, que impulse el desarrollo económico y social de la comarca sin comprometer su valioso patrimonio natural y cultural”. En este documento se recogen, según apunta el diputado, “los principales riesgos climáticos a los que se enfrenta el territorio de Sierra Mágina, como son el aumento de las temperaturas, la reducción de precipitaciones y sequías, el riesgo de incendios y, en menor medida, el riesgo de inundaciones en zonas determinadas”.
Como consecuencia del cambio climático, este destino turístico debe hacer frente a posibles impactos derivados de este nuevo contexto climático, entre los que esta guía expone la pérdida de biodiversidad y el riesgo de extinción de especies endémicas del parque natural; la alteración del paisaje de montaña; la afección al sistema de huertas históricas de Pegalajar a su fuente de La Reja y a La Charca; el menor atractivo estival; la reducción de actividades al aire libre como experiencias de senderismo, rutas en bicicleta, competiciones deportivas u organización de eventos y espectáculos; la mayor presión y competencia por el agua; el incremento de costos por climatización; o el cierre de espacios naturales, entre otros.
En este sentido, esta guía “se plantea como una herramienta que incluye posibles soluciones y propuestas para que empresas y entidades desarrollen su propia planificación y pongan en marcha medidas de adaptación climática para el horizonte de 2030”, subraya Lozano, quien aclara que por ese motivo es “de especial interés tanto para las empresas y entidades turísticas, públicas y privadas, que actualmente operan en esta comarca o las que pretendan iniciar su actividad en un futuro”.