Fundación Caja Rural de Jaén y la asociación Manos Inteligentes renuevan su colaboración para la puesta en marcha del proyecto Fisioterapia aplicada a la discapacidad. Esta iniciativa, enmarcada en la convocatoria Rural Solidaria 2026, cubre las necesidades físicas de personas que requieren tratamientos constantes para mantener su autonomía.
Tras más de una década de colaboración entre ambas entidades, el gerente de la Fundación Caja Rural de Jaén, Luis Jesús García-Lomas, ha destacado que el proyecto no se limita a repetir una fórmula, sino que “han escuchado a las familias para introducir el componente del bienestar emocional, entendiendo que la discapacidad debe abordarse desde una perspectiva global, en la que la salud mental sea tan importante como la movilidad física”.
El objetivo general del programa es mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad, apoyando el mantenimiento de su bienestar físico, emocional y social. En la edición ya en curso, se introduce, como novedad, la implementación de sesiones grupales, con un máximo de cinco personas participantes, centradas en el bienestar emocional y la relajación.
Estas sesiones están específicamente diseñadas para personas con alteraciones de conducta frecuentes o bajas puntuaciones en bienestar emocional, respondiendo así a una demanda directa de los familiares y del personal de apoyo. Con este proyecto, la asociación trata de ofrecer una atención integral que “trabaje la relajación en beneficio de las personas participantes, al mismo tiempo que damos un respiro necesario a los cuidadores", ha destacado la presidenta de Manos Inteligentes, Juana García.
El programa tiene previsto atender directamente a 56 personas con discapacidad intelectual, con edades comprendidas entre los 40 y 65 años. Un grupo que requiere de una atención fisioterapéutica continuada para evitar el deterioro funcional y fomentar su participación activa en las actividades de la vida diaria.