El Museo Arqueológico de Linares, dependiente de la Consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte, acoge la exposición ‘La huella del agua: arquitectura y paisaje’, enmarcada en el Día Internacional del Paisaje, mostrando un ‘diálogo’ entre pasado y presente en un contrapunto entre la arqueología y la creación contemporánea.
El delegado territorial de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte, José Ayala, ha visitado esta muestra que recurre, por un lado, a arquitecturas históricas y objetos arqueológicos y, por otro, a instalaciones y documentos gráficos contemporáneos que giran en torno al agua. Podrá visitarse hasta el mes de mayo de 2027.
La principal fuente de documentación de esta exposición se encuentra en el fondo gráfico del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, donde ha quedado registrada la cambiante configuración del paisaje en la zona arqueológica de Cástulo a través del tiempo, desde el reportaje pionero de José Morón (1992), y el acercamiento de Juan Carlos Cazalla Montijano (2011), al exhaustivo trabajo de Anna Elías Manén y Arturo Cuenca Villén (Producciones La Pinza) en el verano de 2023.
En el mismo campo de la documentación fotográfica, se encuentra la restitución fotogramétrica de tres concretas cisternas de la ciudad de Cástulo, que denominamos de manera preliminar de las ostras, las columnas y el pozo. La fidelidad en formas y texturas de la fotogrametría obtenida será el punto de partida para presentar una perspectiva “artística” de cada una de estas construcciones hidráulicas, realizada por Francisco Arias de Haro.
Los materiales arqueológicos expuestos proceden de la colección del Museo Arqueológico de Linares, y al haber sido recuperados en las excavaciones recientes, cuentan con una excepcional documentación de su contexto de hallazgo. El contenido de las tres cisternas se exhibe en otras tantas vitrinas tubulares (90 cm. de altura por 50 cm. de diámetro), dispuestas cada una a modo de ‘brocal’ delante de la imagen correspondiente. En su interior, el público observará una amalgama de objetos recuperados, desde dos cabezas en mármol o un ‘tesorillo’ de monedas de bronce en la cisterna de las columnas, a los cubos con botellas de bebidas de hace unas décadas que en su día se perdieron en la cisterna del pozo.