El objetivo es mantener los jardines municipales en las mejores condiciones posibles, minimizando los efectos de las altas temperaturas sobre la vegetación y garantizando, al mismo tiempo, la seguridad de los trabajadores que desarrollan estas labores.
Estas actuaciones se enmarcan en un plan de riego sostenible que permite aportar a cada espacio el agua necesaria para preservar su buen estado, evitando tanto el deterioro de la vegetación como un consumo excesivo de este recurso. Asimismo, se han reforzado las labores habituales de mantenimiento, desbroce, siega y limpieza de jardines.