Andalucía se ha consolidado en los últimos años como uno de los territorios más relevantes de Europa en materia de conservación de la biodiversidad y la geodiversidad. La acción desarrollada entre 2019 y 2025, con un presupuesto anual que ha superado los 16 millones de euros (un total de 115 millones de euros invertidos en estos siete años), ha supuesto un cambio de escala en la política ambiental, que ha permitido pasar de una fase centrada en evitar la extinción de especies amenazadas a otra orientada a la consolidación y expansión de las poblaciones, con resultados medibles y reconocidos a nivel internacional. Este avance ha situado a la comunidad autónoma como una auténtica reserva de biodiversidad del sur de Europa, capaz de proteger su patrimonio natural y de contribuir activamente a la recuperación de especies en otros territorios.
Uno de los hitos más significativos de este periodo ha sido la evolución del lince ibérico, una especie que simboliza el éxito de la conservación en Andalucía. La población total en la península ibérica ha superado los 2.400 ejemplares, con Andalucía como núcleo principal, donde se han censado 836 individuos en 2024, según el último registro disponible (en 2019 el censo era de 457 ejemplares). Este crecimiento sostenido ha permitido que el lince ibérico haya pasado en 2024 de la categoría de “en peligro” a “vulnerable” en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, un reconocimiento que refleja el impacto del proyecto LIFE LynxConnect y de las políticas públicas desplegadas durante más de dos décadas. Andalucía ha sido clave en la recuperación de la especie dentro de su territorio, a la vez que ha cedido ejemplares a otras comunidades y Portugal, actuando como plataforma de expansión de la especie.